EL ALANO REQUIERE TOLERANCIA CERO CON EL PROGNATISMO

Algunos criadores de la raza y jueces caninos están fomentando y premiando equivocadamente ejemplares prognáticos. El ajuste dentario en el Alano es un gran valor individual del ejemplar y cada propietario debe resaltarlo. Nosotros llamamos a la TOLERANCIA CERO CON EL PROGNATISMO en la raza, sobretodo en los machos, población sometida al mayor trabajo, con más riesgo y con más repercusión reproductiva en la población.

¿ Qué es el prognatismo ?

El ajuste dentario en los cánidos es muy importante para su supervivencia, especialmente en las especies salvajes. La mayor parte de los perros cierran su dentadura ‘en tijera' donde los incisivos superiores cierran sobre los dientes de abajo. En la dentadura ‘en tenaza', los dientes de arriba y los de abajo cierran unos sobre otros. Cuando se produce el prognatismo (mandíbula inferior adelantada), sobresalen los dientes inferiores, mientras que los superiores quedan retraídos. El prognatismo es un importante defecto en casi todos los estándares de raza, aunque es aceptado en los perros de presa (bulldog, bóxer) y en los braquicéfalos enanos (pequinés, etc.)

El perro es un animal heterodonto, esto es posee varias clases de dientes: incisivos, caninos o colmillos, premolares y molares. Los incisivos del perro aumentan de tamaño en sentido medio-lateral (de dentro a fuera). El mayor es el 3º incisivo, el llamado 'anular'. El nombre de caninos procede precisamente de canis=perro. Los colmillos definen la esencia de la especie. El colmillo tiene la función de sujetar la presa y desgarrar para comer. Los dientes caninos del maxilar superior están anatómicamente alineados con la fuerza del cuello y la resistencia o movilidad del tercio anterior y el peso del perro. Los colmillos inferiores tienen la función de asegurar la mordida y hacer perdurar la presa.

Los bruscos movimientos de resistencia de la res, repercuten ineludible y directamente sobre la única parte móvil del engranaje del agarre: la articulación temporal mandibulo-craneal.

Jabalí -–cerviz – mandíbula >< cráneo—cuello-- Alano

De este hecho, deriva la importancia de la mandíbula en el perro de sujeta. El 80 por ciento de las sueltas por fractura en los agarres se deben a que cede la mandíbula inferior, bien porque parte el colmillo inferior o porque se lesiona el hueso contra obstáculos. Toda la selección y elección ejercida por los monteros desde la Edad Media ha radicado en que el alano no suelte. El encaje dentario entre los caninos (colmillos) y el tercer incisivo decide la eficacia de un perro de presa en su mordida fija, que en el Alano es trascendental por su utilidad. Los perros prognatas (en cualquier grado) manifiestan espacio en este encaje dentario, entre piezas superiores e inferiores, que los ganaderos llaman “llaves”. La holgura entre las “llaves” conduce al perro que la sufre a perder la boca enseguida, cuando no pierde la vida en el agarre.

 

Error severo en la selección genética

Desde hace mucho tiempo se ha comprobado que el prognatismo es un carácter genético heredable (Srüneberg y Lea, 1940). Aunque el prognatismo no viaja solo en la conformación de la boca y cabeza de los perros de presa. Este carácter que resultó ajeno a la raza en los principios de su recuperación. Puedo asegurar que en la cúspide de los perros iniciales en la recuperación del tipo Alano, ninguno de los 5 pioneros reclutados en nuestro trabajo de campo sufría este defecto, por eso llegaron a viejos en el ejercicio de sus funciones. El prognatismo tiene graves consecuencias para la población y sus aptitudes. La presencia frecuente del prognatismo tiene un efecto transformador, pues los caracteres genéticos viajan ligados, como es sabido. El perro que padece prognatismo (y sus líneas de cría) contrae otras características más, también desventajas para la raza:

  • Arcadas dentarias más anchas, donde los incisivos de poco tamaño se separan con la edad y terminan ‘bailando' en la encía.
  • Hocico corto y de perfil cóncavo o ultra-cóncavo, como en los bóxer o perros de presa, los que dificulta la respiración, propende a insuficiencias respiratorias, pierde aliento y capacidad de carrera, lo que es contraproducente en un verdadero perro de caza.
  • Labios grandes y carnosos, con más babeo, abundante belfo que actúa como una tapadera en el agarre dificultando la retracción de los labios e impidiendo la respiración lateral que resulta crucial en un agarre seguro. Por más que el perro muestre su tesón e insensibilidad al dolor, soltará previsiblemente sólo porque se axfisia en el lance.
  • Perfiles chatos y prognatas significa menor movimiento y dificultades obvias de desplazamiento inherentes al grupo de perros de presa o -como todo el mundo identifica- bulldogs. Tienen los perros prognatos los torsos más cilíndricos (como los bulldog y sus cruzados), también traen aparejados perros bajos de agujas, espaldas inclinadas para albergar cajas torácicas redondas, justamente lo contrario de los perros veloces y resistentes.
  • Las consecuencias nos llevan a perros de movimientos más torpes, que caminan con la cabeza entre los brazos, mirando al suelo por mucho que su conductor tire de la traílla. Perros con ambladura al trote, como se ha visto en la especial de Madrid. Perros de poco recorrido, con líneas dorso-lumbares rectas (horizontales) y grupas derribadas que dificultan el galope y favorecen las extremidades posteriores remetidas, piernas cortas, de musculatura rechoncha que desciende hasta el garrón, menos anguladas y sin potencia de impulso.
  • El prognatismo en el Alano como en otras razas caninas braquicéfalas(Pekinés, Boston, King Charles, Boxer) trae acompañando al perfil cóncavo, achatado, una expresión bondadosa, ojos redondos y grandes, caras planas, carácter dulzón, sensible, perros poco independientes, perros comunicativos y ladradores. Todos ellos son rasgos ajenos al verdadero alano, de carácter rampante, poderoso, distante e independiente, casi mudo, el perro indolente, que se cree superior porque lo es.

Como carácter genético cualitativo que es, el prognatismo no admite grados. Genéticamente se presenta o no, simplemente. Dicho de otra forma, hay perros prognatos y perros que no lo son. Hay líneas de sangre sumergidas en este defecto y familias de perros exentas. Por este principio básico de la genética cualitativa, el criador sólo puede influir en la presencia o no del carácter genético en sus líneas de trabajo, nunca en el grado o modulación de la presentación del carácter. En los casos de perros prognáticos, será el desarrollo embrionario, el crecimiento, la alimentación, el ejercicio y el manejo las variables que determinarán la exageración mayor o menor del problema. Es lo mismo que sucede en otros caracteres genéticos propios de las especies ganaderas, que han sido más estudiados en genética de poblaciones como el factor rojo del vacuno lechero o el color del huevo en las gallinas ponedoras.

Sin embargo, algunos criadores recientes de Alano Español han desconocido esta regla básica de la genética cualitativa. Se ha abundado sin freno en el grave error de escoger perros prognáticos como sementales, eligiendo para exposiciones los descendientes que manifestaban su prognatismo menos acentuadamente. Incluso se ha especulado sin fundamento ni conocimiento zootécnico alguno con la selección en orden a un “prognatismo moderado”. Es tanto el desvarío que los más imaginativos han inventado un eufemismo a la italiana: mordida en tijera invertida , para disimular la presencia abominable del carácter prognatismo en gran parte de la población actual. Estas desviaciones han trastornado las líneas que se suelen ver en exposiciones, que se aproximan más a los perros de presa (bóxer, perros de presa locales y cruzados) que al legítimo perro Alano, cabeza con talle de congrio, descrito desde el Medioevo en castellano y representado en multitud de pinturas y esculturas.

Antiguos documentos gráficos que definen con precisión la boca y cabeza del alano

Alfonso XI de Castilla, Libro de la montería.
Capítulo XXIII del libro primero.
Códice de Sevilla. Hacia 1340.
Alfonso XI de Castilla, Libro de la montería.
Capítulo XXIII del libro primero.
Códice de Sevilla. Hacia 1340.
Libro de la caza. Gastón Phebus s. XIV
Cabeza de " ALAJÚ GODO"

S.O.S. PROGNATISMO: ejemplares sin taras para jueces, monteros y propietarios.

Invitamos a todos los criadores a jugar limpio: delatar y descartar los sementales prognáticos, con la responsabilidad de alcanzar y mantener un patrimonio genético excelente, que fue recuperado con enormes virtudes, digno de ser conservado sin desviaciones. El rechazo debe ser razonado y ecuánime a todos los niveles. Ya se sabe que el rehalero rechaza al perro chato por su experiencia y porque se la juega en los lances peligrosos de su oficio; tanto arriesgan sus perros punteros, como él en persona. Para un rehalero, esos perros chatos de poco aliento son como un guardaespaldas cojo, sin la suficiente velocidad, resistencia y capacidad.

También deben ser rechazados los perros con esta tara del prognatismo en los rings por los jueces, valoradores en la cinofilia. Un experto canino -si en algo estima su reputación- solo puede minusvalorar los ejemplares prognatos en una raza que exige funcionalidad en la caza mayor. Se da la curiosidad de que el único perro alano macho no prognático del ring en la clase abierta de la especial Madrid 2005 quedó relegado al último puesto (séptimo de siete). En la exposición especial de razas españolas celebrada en Talavera de la Reina (mayo 2006) , aunque se premió algún perro de buena boca, fue declarado como mejor 'Alano' de raza un perro de presa, prognático a todas luces.

Claves para evitar el fraude

Es precisamente en los machos donde criadores, cazadores y cinófilos debemos ser más exigentes. En el Alano el macho soporta la raza, pues se manifiesta un fuerte dimorfismo sexual. Además el macho es el sexo más utilizado en el trabajo y en la caza, pues es más continuo en prestaciones y a la postre más arrojado y resistente. Además los machos que funcionan tienen una mayor repercusión reproductiva en orden al número de productos. El caso de la hembra es un poco diferente, hasta hace poco, no se daba un censo suficiente en hembras de nivel. Su papel en la funcionalidad de la raza siempre está supeditada a los perros que trabajan, preferiblemente machos.

Durante los últimos años ha venido siendo aplicado ese deficiente estándar aparecido en el B.O.E. Sin embargo, la crianza tolerante con el prognatismo no ha llevado a la raza por un claro sendero de mejora. Los tipos siguen siendo heterogéneos y los mensajes de perros pesados no han calado entre los rehaleros. Se puede decir en honor a la verdad que la media de los ejemplares 'visibles' hoy, no ha mejorado ni en tipo ni en aptitudes el nivel conseguido en los años noventa. Aun siendo el número de ejemplares y de criadores mayor. La piedra angular de ese fracaso, artificialmente ocultado por las acciones de oficialización y marketing, es la tolerancia con el prognatismo.

El nuevo propietario de alano antes de acometer la compra de un cachorro debe revisar las bocas de todos los machos con los que cuente el criador. Averigüe si rechaza o acepta el prognatismo en sus líneas. Descarte camadas a partir de un padre prognático, por principio. Rechace camadas de madres muy pasadas de boca (especialmente, si son jóvenes), aunque en las hembras viejas prognáticas el seguimiento es más difícil. Y como colofón indispensable no adquiera jamás perritos que ya desajustan su mandíbula con dos o tres meses porque con el crecimiento los convertirá en prognáticos irremediables. Las ondas de crecimiento en el cachorro de perro son de progresión cráneo-distal, o sea que en principio crecen los órganos más próximos al cráneo y luego las partes más distantes. En el alano, se desarrolla antes el maxilar superior que la mandíbula inferior, de manera que con tres meses usted puede comprar un perro de mordida en pinza y con seis meses tener en casa un prognato irredento. Por eso es tan necesario comprobar las bocas de todos los hermanos y los padres para prever lo que sucederá con el desarrollo.

Los criadores que sigan criando perros chatos deben saber que no están en la raza, digan lo que digan los clubes, los directivos, los jueces o los papeles. Si los nuevos criadores de Alano Español quieren obtener una raza genuina y verdadera, deslumbrante en su historia, con aptitudes inigualables, con hitos épicos en la cinofilia, en la tauromaquia y en la caza, con señas propias de identidad, con documentos irrefutables, con bases tradicionales indiscutibles, si eso es lo que los criadores honestos persiguen deben aborrecer el prognatismo como primer peldaño para alcanzar la verdad de nuestra raza.

C.C.

Antiguos documentos escritos que definen completamente la boca del alano

“que haya la cabeza de talle de congrio *, et bien cuadrada, et bien seca **, et la nariz blanca e bien abierto de boca, et las presas grandes, et los ojos bien pequeños, et que cate bien a la nariz...”

Alfonso XI de Castilla, Libro de la montería.1340 h.

(*) El congrio es un fisóstomo marino, de forma parecida a la de la anguila, de la cual se diferencia por tener la mandíbula superior más larga que la inferior. Ver foto.

(**) Flaca, de pocas carnes, según el diccionario R.A.E.

 

“...la cabeza un poco larga, que no muy corta y partida, y el hocico casi igual, que no sea ahusado, los labios caídos, de manera que tengan buena anchura, la boca hendida y negra dentro, porque tenga la encarnadura de ella más fuerte, las presas gruesas* y cortas”.

Tratado de la montería (siglo XV),editado por el Duque de Almazán. 1460 h.

(*) Colmillo de algunos animales con el cual agarran fuertemente lo que muerden. S egún el diccionario R.A.E.