La AER sale al paso de la polémica sobre los agarres


La Asociación Española de Rehalas quiere salir al paso y realizar alguna puntualización en la polémica suscitada sobre los perros de agarre en el conjunto de la Rehala. Polémica que nos atañe en el fondo, aún cuando no en la forma, de los artículos y opiniones en los medios de comunicación especializados que consideramos que tienen el valor que tienen: son opiniones personales con las que se puede estar o no estar de acuerdo.

Sobre el fondo de la cuestión, la función de las rehalas y los tipos de perros que la conforman, la Asociación Española de Rehalas manifiesta:

1. La rehala es el fundamento de la montería, forma de caza española sin igual, a la que dedicamos nuestras ilusiones, nuestro esfuerzo y nuestro dinero.

2. La fuerza de la AER reside en la fuerza sus asociados y en la consecución de los mismos objetivos: la defensa de la caza en la modalidad de Montería, hacer valer los derechos tradicionales que en ella tiene y luchar para que las rehalas con su actitud y mal comportamiento en el monte no perjudiquen la imagen de la rehala y de la montería.

3. Consideramos que la polémica de los perros de agarre es tan antigua como la rehala y que a lo largo de los siglos ha tenido distintos tratamientos y consideraciones. El objetivo de la rehala es cazar mancha y llevar las reses hacia las posturas para intentar que sean abatidas por los monteros. El agarre nunca es un mal comportamiento de los perros si éste es consecuencia del correcto trabajo al batir la mancha. Si un montero no entiende como lance inigualable un agarre, o no es montero o es un egoísta que intenta rentabilizar para él sólo el hecho de "La Caza" con lo que su opinión importa poco. Naturalmente, que si el agarre no es "casual" y cuando se convierte en elfin de la rehala, corresponde al organizador de la montería el negar o excluir de la participación de la misma en la montería.

4. Esta inútil polémica está también animada por quiénes en la “lícita” organización de monterías artificiales intentan buscar el concurso de rehalas, igualmente artificiales, que en ningún caso puedan agarrar cualquier res.

Por último queremos reafirmar desde la AER que no descalificaremos a ningún colectivo de los que están en el mundo de la caza por el impropio comportamiento de alguna de las personas que lo componen y que sólo quien así lo hiciere es responsable de su ignorancia o de su mala fe al hacer extensivo un comportamiento a todo cl colectivo.